·0$* ··' The Guardian '·· *0$·

[i:] Lee Fan Ficción [b:] NO[/b:] de amor. Fics que traten de humor o que en ocasiones no sean de HP, o quizá de miedo, o de aventuras inesperadas...[/i:]
Lyan
Mensajes: 129
Registrado: 26 Jun 2006 21:40
Ubicación: Pompaelo
Contactar:

·0$* ··' The Guardian '·· *0$·

Mensajepor Lyan » 14 Oct 2007 22:01

[font=Palatino Linotype][center]EP??LOGO[/center][/font]




Hubo un tiempo en el que la vida no era sagrada. Efímera y manejable, hermosa y a la vez tan impredecible…Lo eterno era un sueño para todo ser humano, cuya existencia dependía tanto del tiempo como cualquier otro menos colosal ser terráqueo. Investigaciones dieron fe a nuevas formas de combatir enfermedades incurables, llegando al síndrome de creer que la inmortalidad era de este modo la meta a llegar. Cientos de vidas se perdieron en aquella corriente de masas por lo inalcanzable sin éxito alguno. Los gobiernos no podían parar a sus gentes, los ricos financiaban los más descabellados y crueles proyectos. Nada pudo detener la catástrofe.


A finales de la época de los ya acostumbrados fracasos, un nuevo hallazgo dio a los científicos falsas esperanzas. Una inyección y los seres humanos podrían convertirse en animales precisos e inteligentes, incapaces de ser aniquilados fácilmente. No tardó en propagarse por todo el globo. Hombres, mujeres y niños se vacunaron, inconscientes de sus efectos. Nació de este modo una nueva raza, capaz de resistir las heladas más intensas y los veranos más calurosos. Las ciudades se expandieron de tal forma que pronto los evolucionados (como así hacían llamarse) dejaron de ser habitantes de la superficie hasta proclamarse reyes de los cielos. La contaminación siguió a estos nuevos avances con la misma proporción: pronto, en distintos puntos del planeta, la tierra comenzó a desquebrajarse, extinguiendo a su paso cuanta flora y fauna encontraba. La Tierra comenzaba de este modo su etapa más oscura y fatídica.



Los efectos secundarios tardaron en aparecer doscientos años: horribles plagas y pestes llevaron a la muerte a millones de estos bio-revolucionados seres, haciendo de ellos tan solo leyenda de lo que fueron. A medida que éstos desaparecían y sus ciudades caían, los escondidos y acérrimos defensores de la dignidad humana retornaron a la superficie. Conquistaron las capitales a una velocidad alarmante, puesto que ya sólo unos cientos de sus antiguos enemigos seguían en pie tras la hecatombe.



Llegaron, al fin, tiempos más hermosos para el planeta. Las zonas bañadas con la sombra negra de la contaminación fueron floreciendo al tiempo que los humanos devolvían a la vida los múltiples aparatos de los evolucionados transformándolos en in-nocivos. No tardaron mucho en estar al mismo nivel tecnológico que sus predecesores. Conscientes de su pasado y de las oscuras sombras de su futuro, dieron carta blanca a sus científicos para combatir sus ansias de inmortalidad con la única condición de no conllevar a la destrucción de ninguna vida humana. Generaciones de nuevos químicos, biólogos, médicos y demás estudiosos empezaron una ardua labor, incitados únicamente por aquella mano tan amplia dada a sus investigaciones.


Desafortunadamente, no pasó mucho tiempo hasta que uno de ellos desafió los límites: se llamaba Rodolphus Herkoll, y como muchos otros químicos, veía en las minorías de evolucionados la única esencia de sus estudios de ADN. Fue torturado y encarcelado, dando pie a sus seguidores a continuar las fechorías de su depravado tutor. El Gobierno descubrió demasiado tarde este hecho: millones de huérfanos evolucionados desaparecieron de los registros para no ser nunca más vistos.

Se promulgó inmediatamente una nueva ley: los científicos deberían informar de cada paso llevado en su laboratorio bajo estricta sanción. Se crearon bajo exigencias de esta nueva legislación, Agencias de Seguridad de Este a Oeste del planeta, por cada país. Jóvenes de todos los lugares, sensibilizados ante el sufrimiento de la minoría evolucionada, se alistaron a esta causa, convirtiéndose en agentes especializados en la vigilancia y espionaje de los científicos y sus allegados.



Poco se conoce de esta organización y aún menos de las entidades custodiadas a su cargo. Pero… ¿cómo se puede saber, después de años de intensa búsqueda de un milagro, si una mente prodigiosa no hubiese llegado al fin a esa cuestión, a esa inalcanzable inmortalidad?
[center]Imagen[/center]
[center]Lee fan-fictions. No todo tiene por qué ser HP
Plataforma Inventada Por Mí Aquí y Ahora[/center]
[center] Ángel-a <-----------------------> Guardiana [/center]
[center]Imagen[/center]
Lyan
Mensajes: 129
Registrado: 26 Jun 2006 21:40
Ubicación: Pompaelo
Contactar:

Mensajepor Lyan » 14 Oct 2007 22:04

[center]Imagen

Coming soon...
Capítulo 1: [s]LEEN[/s]
[/center]
[center]Imagen[/center]

[center]Lee fan-fictions. No todo tiene por qué ser HP

Plataforma Inventada Por Mí Aquí y Ahora[/center]

[center] Ángel-a <-----------------------> Guardiana [/center]

[center]Imagen[/center]

Volver a “Tomo 4: El Cáliz de Fuego”

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 2 invitados